Hay habilidades que creemos dominar… hasta que dejamos de practicarlas. Entonces nos damos cuenta de lo rápido que se pierden esas destrezas que antes usábamos con tanta facilidad.
Este vídeo de Jimmy Kimmel nos sirve para ilustrar esta idea: ¿cuánta gente joven es capaz ahora de leer la hora en un reloj analógico?
Lo que antes era una tarea básica se ha convertido en un reto.
No hay duda de que la falta de práctica hace que perdamos capacidades. Hablamos de leer la hora, pero ocurre lo mismo cuando tenemos que recordar un número de teléfono, hacer un cálculo de cabeza u orientarnos sin Google Maps.
Y, por supuesto, y aquí queríamos llegar, ocurre con los idiomas.
Porque… ¿qué pasa con el inglés cuando no se usa?
Muchos tenéis una base sólida de inglés y entendéis lo que os dicen, pero os falta práctica, lo que se traduce en que os cuesta expresaros con fluidez, dudáis al hablar en reuniones y evitáis participar si no es imprescindible.
El aprendizaje debe ser un proceso constante: cuanto más practiques, más confianza y precisión tendrás.
No dejes que tu inglés se quede atrás. Contacta con nosotras para reactivarlo o para asegurarte de que sigue en movimiento.